El, él me hace sentir, me hace creer. Afloró en mi, sentimientos que ni creía que existieran. Amo como me hace reír, su aroma, todo…Hizo una nueva persona de mi. Por más que me digan que no me conviene, más segura estoy de qué nacimos para estar juntos. El, simple pero complicado, hace vibrar cada parte de mi cuerpo cuando sus manos me tocan, cuando roza sus labios con los míos…El me ha marcado y cada vez estoy más convencida de que le necesito a mi lado. Cuando me rodea con sus brazos sólo quiero quedarme allí para siempre, quiero ser su prisionera, entonces…le miro a los ojos, esos ojos marrones claros que se clavan en mí. Desde aquél día que nos conocimos. Nunca se lo he dicho pero desde ese día estaba predestinado a ser alguien importante en mi vida. Todo en él aún me causa curiosidad, es como una caja de sorpresas…y no me cansaré de decirle TE QUIERO; porque desde aquel fragmento de segundo en que nuestras miradas se cruzaron nos complementamos y fue naciendo algo que sin darnos cuenta va creciendo cada día más. El es mi maravilloso apoyo, cuando le necesito…siempre está hay. Por las noches nos encontramos en ese Paradise que creamos aquel día, y nos fundimos como uno solo.
Pienso en él todo el día…siento mariposas
-¿Será amor?
-Puede, tal vez…
Y es que no sé cómo explicar lo que siento por él.
El primer amor no es la primera persona con la que estas…sino aquella a la que quieres tanto que sientes que sin ella te falta algo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario