jueves, 17 de febrero de 2011

Querido desconocido

Que día tan curioso fue ese en el cual nos conocimos ¿verdad? Me acuerdo que entraste a clase y yo te mire raro, me llamaste la atención desde el primer momento y desde entonces sigues haciéndolo con cada cosa que haces. El primer día que hablamos, jajajaja…No paraba de tirarte bolitas de papel en clase y tú ya hasta las narices, pero no dijiste nada borde. Te giraste y empezaste a hablar con nosotras, con mi mejor amiga y conmigo, nos dimos los tuentis, y tú todo el rato mirándome con esos ojos claro que sin darme  cuenta poco a poco me estaban induciendo a la locura…pero no esa obsesiva ni mezquina, no, sino esa pura y transparente porque me tuvieras en tus brazos. Uff…la primera vez que quedamos a solas…Estaba nerviosísima y no te podía mirar ni a la cara. Fuimos a tomar algo y yo seguía igual. Cuando salimos del bar te acercaste para olerme el pelo y pensé: ¿Pero de que va? Pero muy en el fondo me gusto que lo hicieras. La primera vez que nos enrollamos, fue en tu coche recuerdo, yo estaba atacada, se te veía la intención y yo no sabía qué hacer. Te lanzaste tu primero y yo te seguí. Tiraste mi asiento hacia atrás y nos fundimos apasionadamente ¡Que cursi puede sonar todo esto pero esta experiencia tiene que ser contada así! Como decía nos fundimos apasionadamente…Nunca nadie me había besado como lo estabas haciendo tu, me sentía perdida en el espacio y cuando me tuve que ir no quería hacerlo. Por vergüenza me despedí con un beso en la mejilla, tan tímido, como el primero que te di.
Después de todo esto pasado llegaron los cotilleos. Que si tenias novia, que si te usa de segundo plato…Yo no quería creerlo y hasta discutí con mi mejor amiga. Qué triste que haya pasado todo esto y te lo pregunte y me dijiste que todo era mentira, incluso viniste a mi casa a hablarlo. Estaba desencajada, no sabía qué hacer, que decirte, nada…entonces cogiste y me abrazaste y eso ya fue mucho para mí. Tal vez sea tonta por todo lo que ahora estoy haciéndome a mi misma…Dejándome seguir con esto que tenemos pero no puedo obligarme a dejarte, me duele el solo pensarlo. Tal vez si leyeras esta carta podrías comprender lo suficiente como para decirme todo lo que cualquier chica espera…pero no, no te lo voy a decir, no te lo voy a poner tan fácil porque tal vez tú no quieras eso. Solo te puedo decir que casi te desconozco muchas veces pero no quiero parar por más de que me adviertan, quiero equivocarme, quiero experimentar, y sobretodo quiero hacerlo contigo, ¿si eres mi error? Ok pues serás mi perfecto error.

El tiempo pone cada cosa en su lugar, no lo olvides.

No hay comentarios:

Publicar un comentario